Crecer espiritualmente es necesario
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No fui llamado para vivir en esclavitud
No fui llamado para vivir en esclavitud en ningún ámbito de tu vida, ¡porque a libertad te llamó el Señor!

La gloria de Dios
No aguardes a que las condiciones ideales se presenten, sino dedícate a buscar la gloria de Dios en todo momento y en cada situación.

Mi corazón me está engañando
¿Haz pensado alguna vez: mi corazón me está engañando? Nuestro corazón, ese lugar profundo y complejo, tiene una asombrosa capacidad para engañarnos.
Crecer espiritualmente es necesario
Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.
Cómo seres humanos, atravesamos un proceso de crecimiento y desarrollo físico y mental. Nacemos siendo bebés con poco conocimiento del mundo y habilidades físicas básicas. Nuestra vista es escasa, nuestros movimientos torpes y erráticos, y no podemos hablar. Sin embargo, a medida que crecemos, nuestro desarrollo psicomotor aumenta hasta el punto de que podemos utilizar nuestro cuerpo casi inconscientemente.
De la misma manera, cuando llegamos a los pies de Jesús, iniciamos como bebés espirituales, sin conocimiento del mundo espiritual. A medida que crecemos en nuestra fe, dejamos atrás las costumbres del viejo hombre y permitimos que el Espíritu Santo transforme nuestras vidas.
Nuestro Señor Jesucristo nos enseña que ciertos comportamientos, como los celos y las contiendas, obstaculizan nuestro crecimiento espiritual.
y para madurar en nuestra fe, debemos erradicar estas actitudes con la ayuda del Espíritu Santo.
¿Por qué es tan importante crecer espiritualmente? Primero, porque nos permite dejar de ser guiados por las leyes del mundo y comenzar a caminar según el Espíritu Santo y la Palabra de Dios. Segundo, porque Dios tiene preparado para nosotros revelaciones y conocimientos profundos que solo podemos recibir si estamos espiritualmente maduros.
Dios es Espíritu (Juan 4:24), y sus revelaciones requieren discernimiento espiritual, pues para el hombre natural son locura (1 Corintios 2:14). La profundidad del conocimiento de Dios trasciende lo físico y lo finito. Por eso, es fundamental crecer espiritualmente para recibir las grandes y maravillosas cosas que Dios tiene reservadas para nosotros.
Renunciemos a las obras de la carne y permitamos que el Espíritu Santo nos ayude a crecer. Nuestra meta es alcanzar la altura del varón perfecto, que es Cristo. Solo de su mano podemos lograrlo.
Toma un tiempo para orar
Mi amado Jesús, recibe toda la gloria y la honra. Hoy vengo ante Ti para pedirte perdón por las contiendas, el odio, el rencor, la falta de perdón y cualquier otra cosa que hay en mi corazón que no proviene de Ti y que me impide crecer espiritualmente. Te pido que desarraigues todo eso, mi Dios amado, y que me ayudes a crecer guiado por Tu Santo Espíritu. En el nombre de Jesús, Amén.